Almuñécar: pitada en coche contra la prohibición de pesca en Punta de la Mona
Este domingo un buen número de vecinos y aficionados han recorrido en coche las calles de Almuñécar y La Herradura haciendo sonar los cláxones para protestar por la prohibición de la pesca deportiva en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de los Acantilados y Fondos Marinos de la Punta de la Mona. La convocatoria, organizada por la asociación de Pescadores Deportivos y de Autoconsumo de la Costa Tropical, ha durado unas tres horas y ha terminado en la playa de la Ensenada de los Berengueles, en Marina del Este.
Qué reclaman
La normativa que cerró la pesca en la Punta de la Mona lleva en vigor algo más de un año, con el argumento de recuperar el ecosistema marino. Los pescadores de autoconsumo y deportivos piden que la Junta de Andalucía revise esa decisión y busque una regulación equilibrada que tenga en cuenta todas las actividades que se desarrollan en la zona. El portavoz de la asociación ha dicho que no van a quedarse de brazos cruzados y que seguirán presionando hasta que se modifique la orden o se retire el artículo que prohíbe la pesca.
Falta de respuesta y apoyo
En julio presentaron una solicitud y esperaban respuesta en septiembre; en lugar de eso, la contestación ha llegado a través de los medios. Reclaman que, como ciudadanos y asociación apartidista, se les responda por vía oficial y se cumplan las promesas hechas. Afirman contar con el apoyo de vecinos de Almuñécar y La Herradura, y también con el de gente de Motril, Calahonda, Castell, Granada capital y de Unespra, la unión nacional de asociaciones de pesca de autoconsumo.
El informe de la Junta
Han pedido a la Junta el informe en el que se basa para afirmar que se ha registrado una recuperación de especies en la ZEC. Desde la asociación sostienen que en tan poco tiempo no puede saberse si ha habido una mejora real sin un censo previo, y que si se refieren a algo concreto podría ser al coral en una superficie muy limitada, que no debería impedir el resto de actividades. Insisten en que no es justo echar solo a los pescadores mientras se permiten otras prácticas que también pueden afectar al medio. Confían en que la Junta y el alcalde de Almuñécar revisen la situación de aquí al verano y en que no se mantenga una prohibición sin base científica que convierta la zona en un coto privado; lo que piden es convivencia entre buceo, pesca y demás usos con una regulación justa para todos.